La comida es una parte esencial de nuestras vidas: la necesitamos para sobrevivir. Cuando nos encontramos bajo estrés,podemos perder el interés en comer, podemos comer más de lo usual o anhela.Los trastornos de la conducta alimentaria.
Es muy común que las personas -especialmente las mujeres- se encuentren insatisfechas con su peso y su figura.Desde los medios de comunicación, la presión es constante para que creamos que “flaco”Pero quien sufre un trastorno de la conducta alimentaria se da cuenta que su vida comienza a girar alrededor de la comida, planeando que va a comer, como evitar comer, o como compensar lo que ha comido. Esta preocupación por la comida puede parecer la única forma de manejar el estrés o la incertidumbre, provocándose una gran confusión.
Nuestro cuerpo puede sufrir daños internos por la pérdida excesiva de peso y de las sustancias que el organismo necesita.
Podemos volvernos muy sensibles a temperaturas extremas.
Podemos sentirnos débiles y con muy poca resistencia para llevar el ritmo diario de nuestras actividades.
En el caso de las mujeres, el ciclo menstrual puede verse afectado.
Nuestro ritmo habitual de sueño puede verse perturbado.
Podemos sentirnos deprimidos o decaídos, o muy irritables y con cambios constantes en nuestro humor.
Los trastornos más comunes de la conducta alimentaria son: la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el comer compulsivo.
Los elementos más comunes a todos ellos, cuya presencia es imprescindible para su diagnóstico, son:
* La preocupación extrema por el peso y la imagen corporal
* Las prácticas reiterativas de control de peso.
lunes, 3 de noviembre de 2008
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